La organización de los seres humanos en comunidades, nuestros movimientos en vehículos o a pie y en definitiva, todas las labores que realizamos en el día a día generan sonidos que pueden ser considerados ruidos.
Coches, motos, camiones, aviones, barcos, trenes, obras, taladradoras, martillos, gritos, cantos, lloros, risas, voces, ladridos, altavoces, son muchos los sonidos que llegan a nuestros oídos. No hay por que prestarles atención a todos, cuando nos concentramos y centramos en algo, escuchamos solo nuestro ruido interior.
No todos los sonidos son igual de molestos para el oído humano, de hecho algunos sonidos son imperceptibles para nosotros.









