Ahora que ya estamos en primavera, podemos ver nuestros estanques y lagunas en su pleno esplendor, con infinidad de especies por descubrir: Ranas que se posan en los nenúfares amarillos, ánades entre las espadañas o los juncos y libélulas que revolotean en los lirios amarillos. Todas estas especies y muchas más, viven en el estanque relacionándose unas con otras en un perfecto equilibrio, por lo que forman “el ecosistema de la laguna”.
¿Quieres descubrir cuáles son esas especies y cómo se relacionan?
Para ello hemos preparado un juego interactivo con el que podrás aprender curiosidades de las especies más importantes que viven en el estanque, respondiendo a las preguntas y en las que una o más respuestas son verdaderas. Además, podrás coger algunas pistas o aprender cosas interesantes de algunas de las especies más importantes de este maravilloso ecosistema, leyendo más abajo del juego.
También puedes acceder al juego pincha AQUÍ.
Si quieres una pista o aprender un poco más de los habitantes de la laguna sigue leyendo.

Se agrupa para echar la siesta por el día y por la noche se desplaza a los comederos. Se alimenta de gran variedad de semillas, raíces, tubérculos, caracoles, insectos como escarabajos, moscas, mariposas, libélulas, crustáceos, gusanos y pequeñas ranas.

Libélulas y caballitos del diablo (Odonatos) van y vienen sobe la superficie del agua en busca de presas. Los ojos de las libélulas están compuestos por muchas lentes, lo que probablemente proporciona al insecto una imagen parecida a un mosaico. Mientras los adultos sobrevuelan la superficie del agua, las ninfas se mueven por el fondo de la laguna. Adultos y ninfas son terriblemente carnívoros.

Martín pescador (Alcedo atthis) es un ave de color azul metálico y anaranjada que va a pescar a nuestras lagunas. Se alimenta de peces e insectos, e incluso caballitos del diablo. Antes de comer un pez lo golpea para poder tragarlo.
Las flores de nenúfar (Nuphar sp. y Nymphaea sp.) permanecen cerradas durante la mañana, se abren en todo su esplendor al mediodía y a finales de de la tarde se cierran de nuevo y se hunden ligeramente en el agua. En días nublados no se llegan a abrir del todo. Al abrirse solamente en las horas más cálidas del día están colaborando con los insectos que vienen a polinizarlas, que son más activos en esos momentos. Cuando hace viento o lluvia, las flores permanecen cerradas para protegerse. Muchos animales acuáticos utilizan en su provecho las hojas del nenúfar. Los caracoles acuáticos se alimentan de ellas y ponen bajo sus hojas sus huevos en largos collares gelatinosos. Las ranas se sientan sobre ellas o se ocultan para cazar insectos.

El bocado de rana (Limnobium laevigatum), en peligro de extinción en la península ibérica, se produce en otoño, se hunden para reposar sobre el fango del fondo donde esperan a que la creciente temperatura y los más largos periodos de luz de la primavera los impulsen a una nueva etapa de crecimiento, entonces suben otra vez a la superficie y empiezan a flotar. En verano, las hojas en forma de riñón y las flores blancas, alfombran la superficie.
Las lentejas de agua (Lemna sp.) están entre las plantas con flor más pequeñas del mundo. Solamente florecen en las aguas poco profundas que reciben mucha luz. Las hojas contienen espacios llenos de aire que les ayudan a mantenerse a flote. Las diminutas raíces absorben minerales del agua.

El junco churrero (Scirpus holoschoenus), pariente del papiro egipcio, crece en los bordes de la laguna y se utilizada su tallo para colocar los churros de Madrid.
Las eneas o los lirios amarillos (Iris pseudacorus) si se ponen en flotación aumenta el poder depurador, ya que difunden el oxígeno que pasa por sus hojas y raíces hacia el agua.